sábado, septiembre 16, 2006

GRACIAS

Antes que nada, agradezco las visitas y ofrezco una disculpa por no haber respondido a los mensajes de aliento y de comunión que se leyeron por acá. En segundo lugar, quiero decirles que éste fue un trabajo colectivo realizado de manera conjunta, aunque un tanto descoordinada y muy novata, por Aura Perroni, Virginia Gutiérrez y Pedro Miguel. Los tres fotografiamos, videograbamos, posteamos y nos rompimos el lomo por un resultado que aquí, en este blog, parece un tanto anticlimático: 16 fotos y tres cachitos de video.

La verdad es que si sólo contesté a un mensaje (el de Jesús del Toro) es porque le debo una respuesta desde hace mucho y me siento particularmente culpable con él y porque no me dio la vida para más. Estuve toda la tarde y la noche del 15 vuelto loco alimentando este espacio y la página de La Jornada, tratando de respetar el carácter distinto de cada uno de esos dos medios y resolviendo asuntos técnicos más bien pedestres. Las cosas habrían salido mucho mejor si en vez de un hub hubiese llevado un ruteador, si en lugar de una hubiera tenido dos cámaras de video y si fueran menos angustiosas mi torpeza, mi ineptitud y mi falta de oficio reporteril.

Hay un chingo y otro poquito de material, pero una cosa es picar el botón “Record” en la cámara de video y otra, muy distinta, bajar lo obtenido a la computadora, editarlo (decir “edición” es una arrogancia: más valdría decir cortarlo, rebanarlo en chuletas) y luego aventarlo a Video Google o a un sitio análogo. Una posibilidad es ir subiendo aquí, con calma, todas las fotos y todos los videos.

De todas formas, lo ocurrido ayer es historia. Hoy, sábado 16 de septiembre de 2006, a las nueve y veinte de la noche, los temas son la Convención Nacional Democrática y el eclipse definitivo del presidente en funciones.

El saldo positivo: el video que vieron aquí de la ceremonia encabezada por Encinas es uno de los tres o cuatro que han circulado en Internet y de seguro no es el mejor, pero sí el único, hasta donde sé, que logró cierta difusión masiva, gracias a que La Jornada lo colocó de inmediato en su página. O sea que fue visto cientos de veces aquí y cientos de miles de veces allá, y que pudimos romper el cerco informativo impuesto por las corporaciones mediáticas a expresiones sociales con las cuales no comulgan.

Disculpen si dejo de lado a Encinas, al Peje y a la Convención Nacional Democrática, pero es esta ruptura del cerco lo que más me interesa por ahora.

Puede resultar pretenciosa la comparación entre un pinchurriento minuto de video borroso y una transmisión en vivo de Televisa. Pero, a mi juicio, el precedente está colocado y en adelante habrá que esforzarse en realizar coberturas más ágiles y profesionales, y sobre todo en convertirlas en una práctica regular.

Hoy a mediodía, cuando salía del Hotel Majestic, me topé en un periódico de distribución gratuita con cifras sobre la existencia de computadoras personales en América Latina: Guatemala, 19 por cada mil habitantes; Argentina, 98; Chile, 113; México, 119. Las cámaras digitales y las videocámaras se han vuelto aparatos accesibles para un montón de gente. La energía eléctrica está en cualquier puesto callejero. Proliferan los servicios de conexión móvil o portátil y de acceso inalámbrico a Internet. Con esos factores, no me parece exagerado decir que el monopolio televisivo de las transmisiones en vivo está llegando a su fin.

El cerco informativo se estrechará en los días y meses que siguen. Creo que una buena fórmula para enfrentar tal circunstancia y superarla es precisamente mediante ejercicios de información casi en tiempo real como el que se realizó, en forma por demás insatisfactoria, aquí. Por ahora mi máxima prioridad es irme a dormir, pero en los próximos días elaboraré por escrito lo que aprendí en la tarde y en la noche del 15, por si a alguien más le sirve.

viernes, septiembre 15, 2006

El Grito de Encinas

23:00, Zócalo de la Ciudad de México 15 de sepiembre
¿Cuál derrota? ¿Cuál violencia?

Nomás uno que otro pedo, pero pacífico, eso sí.

Zócalo, 15 de septiembre de 2006

De 15:00 a 17:00

Ahí estoy yo. Eso que parece un rapo amarrado al barandal es el módem E-Go.
Los chavos le mueven menos que los viejitos.


No pasará. Lo bueno es que al Zócalo ni ha intentado pasar.
¿Estos serán los grupos violentos que detectó el CISEN en el Zócalo?


20:00: empezó la movedera del bote. Esto ahora se llama Danzócalo.
Otra imagen de La Grúa Patria.

Bueno, el bailongo ya está en toda la plancha --"para mi pueblo un son...", pero todavía ralo: 20:15 y toca Salario Mínimo. Sigo subiendo fotos atrasadas. En ésta, por ejemplo, un empleado anónimo del Ayuntamiento inventó su propio grito a las 19:00. Así que hubo el grito de anónimo (muy bloguero, el rollo), habrá el Grito de Encinas y el Grito adolorido.

Los agentes del EMP que no fueron a Dolores pasaron una tarde tranquila.

Campana mecánica (Kubrik dixit): En el Palacio de Ayuntamiento, la Independencia fue instalada por una grúa muy patriótica. Ora sí, toda tuya, Encinas.

Robespierre se paseó por 20 de Noviembre.

A algunos campamentistas se les hizo tarde.
Orita regresamos. Vamos a darnos una vuelta por la planta baja de este asunto.

z15s: al mediodía

El Zócalo en 15 de septiembre
Hace un ratito estuvo Regina. En este arranque de celebración fue una presencia muy atinada.
“El primero y más antiguo de esos poderes, establecido en México desde el siglo XVI, es la jerarquía de la Iglesia católica. Al día siguiente del grotesco fallo, la Conferencia del Episcopado Mexicano le dio su bendición en un solemne desplegado”, dice Adolfo Gilly en La Jornada de hoy. Pero la niña de Tolsá aquí está muy compuestita.
Llegada: hay plena libertad de tránsito en el centro de la Ciudad. Ya nos instalamos en el hotel y la conexión móvil a Internet funciona razonablemente bien. Hace 72 horas, esto era una amenaza de violencia. Hoy, a estas horas, es una amenaza de fiesta.

jueves, septiembre 14, 2006


Tercer gesto de sensatez en casi seis años: no construir el aeropuerto en Atenco, no ir a la guerra contra Irak, no ir al Zócalo.

domingo, septiembre 10, 2006


O sea que hay que estar ahí para cubrir el doble grito, el grito de uno solo o a ver qué.